martes, 12 de julio de 2011

Divagación número 2


Sale de esas paredes, que aparentaban ser una cárcel, una muerte temporal  a veces,  y otras  un extraño placer descubierto en su anterior misantropía, que no sabe si superada del todo .Pues nosotros, los seres humanos, ¿preferimos la soledad o estar en comunidad?

De estas cosas piensa, hasta que un bache en la acera de la calle que cruza lo devuelve al mundo que sus  zapatillas viejas pisan , sale de su ensimismamiento y se detiene para que un gran grupo de los muchísimos nervios que tenemos  detallan exteriormente el dolor que le causó  tropezar con esa imprecisión urbana.






Imaginémonos otra atmósfera ,  un carro va hacia toda velocidad por la vía expresa, algo vacía , de madrugada,  la lluvia intenta opacar el parabrisas , digamos que la noche conspira con la muerte.
Renzo sigue manejando , no se detiene , ni él ni su prisa , tenía que llegar  dentro de 5 horas al punto  “X”  y el punto “X” estaba a  7 horas .Tenía , pues que luchar contra el tiempo.
El auto que volaba al ras del suelo era de color negro , se divisaba a lo lejos acercarse raudaz sin ningún tipo de cautela , ahora por calles, vacias calles.  Cruzando plazas también vacías , subiendo y bajando de aceras , destruyendo jardínes .  el celular en el bolsillo de la casaca negra que lleva Renzo suena. Y éste contesta y apreta el altavoz ,pues  no quería morir aún.

- “Ya tengo  el insecticida, hermano”. Dijo el hombre al celular.
- “Muy bien Mao , ahora déjame volar como un rayo aún me falta mucho para llegar a mi posición, recuerda como termina , no lo olvides , has que crea hasta el último instante ,que no sospeche.”
- “No te preocupes, estoy decidido , no tendrás ningún problema”.
-“Muy bien chino , suerte , yo se que será todo como se planeó”.
Renzo cuelga el teléfono y con más dedicación  sigue tumbando los obstáculos de la ciudad  para llegar al punto “X” antes de que acabe la noche.








Tropezó , porque era de noche , y porque la luz artificial no puede enseñar la total realidad de  este mundo , sus divagaciones humeaban y se podían avisar desde lejos, y desde lejos , ahora que se había sentado en la banca de un parque , cansado por la caminata , le observaban dos ojos detrás de binoculares.
Dejó de llover , aquel vigilante estaba en una ventana de un cuarto piso de una casa de alrededor del parque , algo nervioso y buscando a alguien , en la semioscuridad del parque había aparecido este ser sospechoso a joderle un poco el plan , pues qué hacía ahí? , acaso era un agente encubierto?, acaso era un hombre de Mao? , o acaso ( y esta la respuesta que le parecía lógica ) era un tipo loco que caminaba de madrugada por estas calles de Lima.
Tenía  la pistola automática perfectamente encajada en el sujetador de su correa, pero no la usaría aún, ahora solo necesitaba los binoculares.
Coge el teléfono, marca  un número.

- ¿Estás llegando? .
- Si .
-  Acaba de aparecer un joven de veintitantos años en el parque , sabes de quien se trata?.
- No tengo idea, se supone que nadie andaba por ahí a estas horas , no me lo habías dicho? ,bueno no importa , estoy llegando a la calle , no te preocupes por él .
- Bueno Mao , la puerta de la calle está abierta , estoy en el cuarto piso , sección C.
- Perfecto voy para allá.

El edificio tenía más de 10 pisos, cada piso se dividía en 4 secciones,  donde vivían familias, extrañamente el cuarto piso estaba deshabitado, fue por eso que Céspedes, el tipo que espiaba con los binoculares, eligió ese lugar.
Mao subía  con normalidad las escaleras del edificio, aunque con el cuidado debido, ya que en su maleta llevaba el insecticida. Los humanos somos insectos pensaba, unos son como moscas que se posan en el excremento, otros son hormigas que trabajan junto a otras miles de hormigas y nunca logran nada, otros cucarachas  a las cuales todo el mundo quiere pisar y son indeseables no por su peligrosidad sino por el asco  que producen, otras son mariposas, que primero se arrastran y luego de un tiempo se les ve volando por los aires. A él le había tocado ser una mosca que vuela alrededor de la mierda, y que hace mierda y sólo está destinado a un futuro de mierda.
 Soy un mierda, pensó, ahora tenía que matar a Céspedes, ese tipo que había sido muy valioso para el trabajo que ahora le tocaba finalizar.

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